La inauguración del nuevo centro auditivo Aural de Getafe dejó una pregunta poco habitual cuando hablamos de pérdida auditiva: ¿Qué me ha aportado a mí la pérdida auditiva de positivo?

Con esta reflexión, María de León —comunicadora, humanista de Aural y paciente de los centros auditivos Aural— planteó un cambio de mirada tan sencillo como profundo.

 

Su objetivo no era restar importancia a la hipoacusia, sino abrir una conversación diferente: cómo convivir con ella desde la aceptación, la consciencia y el aprendizaje.

A partir de esa pregunta, compartió una serie de ideas que ayudan a entender la pérdida auditiva desde una perspectiva más humana y menos estigmatizada.

Una forma distinta de hablar de pérdida auditiva

Cuando hablamos de pérdida auditiva, solemos centrarnos en las dificultades: oír peor, seguir conversaciones, adaptarse a los audífonos.

Sin embargo, esta charla propuso un enfoque complementario: reconocer esas dificultades sin dejar de preguntarnos qué aprendizaje puede haber detrás de ellas.

Este cambio de perspectiva no minimiza la realidad, sino que ayuda a afrontarla de forma más consciente y constructiva.

8 aprendizajes que van más allá de la audición

Estos son los principales aprendizajes que María de León compartió durante su intervención en Aural Getafe. Se trata de puntos que no pretenden minimizar las dificultades asociadas a la pérdida auditiva, sino reflejar cómo muchas personas encuentran también nuevas formas de adaptarse, conocerse y cuidarse.

1. Aceptar la vulnerabilidad

Reconocer que algo cambia —en este caso, la audición— es el primer paso para gestionarlo mejor. La aceptación permite avanzar y tomar decisiones que mejoran la calidad de vida.

2. Entender que el valor va más allá de lo físico

La pérdida auditiva invita a mirar más allá de lo externo. El foco se desplaza hacia lo esencial: quiénes somos, cómo nos relacionamos y qué nos define realmente.

3. Redescubrir el valor del silencio

El silencio deja de ser solo una limitación para convertirse, en algunos momentos, en un espacio de calma, pausa y reflexión.

4. Aprender a elegir qué escuchar

No todo merece nuestra atención. La experiencia enseña a filtrar mejor el ruido —literal y emocional— y a centrar la energía en lo importante.

5. Encontrar nuevas formas de comunicación

Escuchar no es únicamente oír. También es observar, interpretar, conectar y estar presente en la conversación de una forma más consciente.

6. Desarrollar resiliencia

Adaptarse a una nueva forma de escuchar implica esfuerzo, pero también fortalece. Muchas personas descubren recursos internos que antes no sabían que tenían.

7. Vivir con más consciencia

La audición influye directamente en cómo experimentamos el entorno. Perderla parcialmente puede hacernos más conscientes de cómo vivimos cada momento.

8. Dar valor al autocuidado

Acudir a un especialista, realizar una revisión auditiva o utilizar audífonos forma parte de cuidarse y priorizar el bienestar.

Escuchar es mucho más que oír

Uno de los mensajes más potentes de la charla fue recordar que la audición no es solo una cuestión física. Escuchar también implica atención, presencia, intención y conexión.

Cuidar la audición es, en el fondo, cuidar la forma en la que nos relacionamos con los demás y con nosotros mismos.

Hablar de audición sin estigmas

La charla también puso sobre la mesa una realidad importante: el estigma que todavía rodea la pérdida auditiva y el uso de audífonos.

Muchas personas retrasan durante años la decisión de acudir a un especialista, lo que puede afectar a su calidad de vida, a sus relaciones personales y a su bienestar emocional.

Normalizar esta situación es un paso clave para cambiarla.

Si quieres ver un resumen de la intervenciónde María de León durante la inauguración del centro auditivo Aural de Getafe, puedes hacerlo aquí:

Aural en Getafe: un espacio para cuidar la audición de forma integral

La apertura del centro auditivo Aural en Getafe refleja precisamente este enfoque: entender la audición desde una perspectiva global.

Un espacio donde se cuida la salud auditiva, se acompaña a la persona y se trabaja para mejorar su calidad de vida

Porque mejorar cómo oímos también significa mejorar cómo vivimos.